ESTA ES MI HISTORIA


Soy Enrique Oliver y tengo la gran suerte de tener una gran afición, la Fotografía de boda, la cual es mi propio trabajo y eso es genial.

Llevo 33 años en la profesión y soy autodidacta, mi andadura desde que comencé no ha sido nada fácil, pues como bien digo no procedo de familia de fotógrafos ni de consejos que ellos me hubiesen podido dar, todo lo contrario, en mis comienzos me encontré con más contras que favoritismos lo que me complico ( pero no me impidió ) adentrarme en mi profesión.

Una cosa tenía clara cuando empecé y se lo dije a mi mujer Mª Carmen desde un principio y fué lo siguiente, le dije, nena... empiezo una andadura nueva en mi vida, lo voy a dar todo, pues yo quiero ser fotógrafo de Bodas y no quiero pasar desapercibido en esta profesión, quiero que mi nombre se recuerde por mis logros y quiero crearme un nombre, hoy no soy nadie pero te juro que lo seré como fotógrafo de bodas y me lo voy a ganar a pulso.

Cuando le dije estas palabras a mi mujer estábamos recién casados, me había comprado una cámara en el viaje de novios porque mi cuñado me encargó una y me gusto tanto que me compre una igual, estudié fotografía por correspondencia ( al menos necesitaba conocimientos básicos ) pero mi gran escuela estuvo en el día a día, en la gran ayuda de un fotógrafo de barrio que me hizo mi Boda y al que le pedí practicar junto a el y trabajar para el sin cobrar absolutamente nada a cambio de sus enseñanzas, ese Fotógrafo se llamaba Blas Segura y fué el único que me ayudó ha conocer el protocolo de las bodas, también por supuesto el querer aprender de los mejores lo que me llevo a asistir a muchas clases de fotógrafos de reconocido prestigio.

Aún recuerdo la primera asistencia a la primera ponencia de un Fotógrafo ( omitiré su nombre ) tenía 23 años en aquel entonces,  rodeado de un montón de fotógrafos consolidados en la profesión, aquel fotógrafo de reconocido prestigio y ganador de un Premio Goya en Retrato era mi referente en aquel entonces, no lo voy a negar, entonces no disponía de una cámara de negativo adecuada a las circunstancias por lo que tuve que pedir una prestada a un amigo proveedor (que más o menos tenía mi edad, Jeronimo) una Hasselblad con la intención de comprarla después del workshop al que iba a asistir, el amablemente me dejo una cámara y sin conocerla asistí a la ponencia del Fotógrafo, una vez allí empezó la ponencia y todos los fotógrafos tenían que realizar las fotografías con el, cada uno con su cámara, yo estaba asustado ( no lo negaré ) pero con mucha ambición, me decía a mi mismo porque no podía llegar a ser uno más como ellos y eso me alentaba a seguir, yo mismo me animaba entre tanto talento.

Al final de la ponencia del Maestro Fotógrafo, el laboratorio ( patrocinador del evento ) revelaría los negativos y positivaría algunas imágenes para el deleite de todos los asistentes que no eran pocos, cuando el laboratorio mostró las imágenes a todos los asistentes diré que me sorprendió muchísimo el gran trabajo del ponente, de hecho todos los asistentes empezaron a felicitarlo por el trabajo realizado, cuando de pronto interrumpió las felicitaciones el Laboratorio indicando que esas fotografías no eran del ponente, a lo que todos dijeron, ¿entonces de quien son?, no es posible son fabulosas....

El Laboratorio, ( uno de los más prestigiosos de Valencia ) les dijo...

Esas fotografías son de aquel chico rubio de allí al final, ( entonces era bastante rubio, hoy ya no lo soy tanto, jejeje) si aquel chaval... aún me emociono al recordarlo, seguidamente el Maestro se acercó a mí y me dijo... me parece que me voy a arrepentir de haberte dicho que asistieras a mi conferencia, para después acercarse un fotógrafo ya entrado en años y rematarme diciéndome...¿ te gustaría que el mundo fuese un huevo y comertelo tú verdad? a ver si cuando salgas de esta conferencia repites lo mismo que has hecho aquí sin que te digan como hacerlo.

Esas palabras me llenaron de ira, no entendía porque de esa actitud conmigo, un chaval de 23 años que quería labrase un futuro por el mero hecho de que el laboratorio eligiese mi trabajo incluso antes que las del Maestro, pero pronto me vine arriba, no me hacia falta elogios de nadie, sabia que había conseguido llamar la atención de fotógrafos consolidados y eso era muy importante y bueno para mí, estaba en el buen camino.

Ese día, nací como fotógrafo y me juré a mí mismo dar a mis clientes lo mejor de mi innovando y creando arte en la boda como en el fotoperiodismo en boda, pero con criterio.

Las palabras que me dijo aquel fotógrafo de un pueblo de Valencia no se me olvidarán jamás y me propuse algún día recordarle aquel momento haciéndole memoria de sus palabras hacia mí, esas palabras en cierto modo (inoportunas) hacia alguien que no conoces por el mero hecho de que hayan seleccionado tu trabajo como excepcional, fueron las que me dieron más fuerza para conseguir estar en lo mas alto del panorama Nacional e Internacional, he aquí unas pocas lineas de mis premios.

Siempre recordaré las palabras de aquel buen hombre que me ayudo en mis comienzos, ese fotógrafo de barrio humilde que disparaba las fotografías en su cámara sin enfocar colocando los metros de distancia, así fue como me enseño, y me dijo... Enrique mientras que hagas tu trabajo y no destaques nadie te dirá nada, aunque siempre habrá algún envidioso que se meta contigo, pero si llegas a destacar algún día tendrás que soportar a mucho idiota envidioso.

No se equivocó ni uin ápice.

Gracias Señor Segura ( así le llamaba ) por ayudarme y haber formado parte de mi vida y por supuesto de mi historia 




      

                                                                                               ESTA ES MI VIDA


En la actualidad comparto junto a mi esposa una de las Profesiones más fantásticas que conozco, la fotografía de Bodas, disfrutamos cada momento con cada pareja de novios, nos involucramos al máximo con ellos, Mª Carmen realiza fotografía fotoperiodistica de bodas y yo me dedico más a la parte artística, no se trata de fotografía de posados como habitualmente se suele decir, es fotografía de dirección con criterio, destreza que he adquirido a lo largo de mi carrera Profesional.


También soy piloto de Drones homologado, una herramienta más que me ha llevado a ser más creativo e innovador y conseguir premios Nacionales e Internacionales gracias a la forma diferente de contemplar la fotografía aérea de bodas.


Somos un equipo muy exigente, no nos conformamos con los típicos vídeos y fotografías de boda de siempre, abarcando tan solo un estilo, la variedad en nuestros reportajes es los que los hace especiales y diferentes y eso es un plus a tener en cuenta.

La satisfacción de nuestros clientes lo es todo para nosotros.


La pareja de novios espera tener en el día de su boda algo diferente y es lo que tratamos de buscar en cada evento que realizamos, siempre les pedimos a nuestras parejas que confíen en nosotros, que se dejen llevar y aconsejar pues nuestra meta final es captar esas emociones y momentos indispensables que ellos desean tener y conservar de por vida.

Como bien he comentado en mi historia no tengo otras aficiones que mi trabajo y mi familia y doy gracias a Dios por permitirme disfrutar de todo ello como si fuese el primer día en el que comencé.

Si buscáis un fotógrafo que se desmarque de lo habitual, este es vuestro lugar y será para nosotros un honor el llegar a ser vuestros fotógrafos de bodas.